domingo 5 de julio de 2009

Vuelta a la carga

De nuevo me encuentro sentado frente al ordenador, acalorado por las altas temperaturas y el terral que trae calor africano, con el teclado bajo mis manos y sin tener bien qué decir. Hoy es uno de esos días que uno tiene más tonto que otro. Será por el cansancio, o será por la temida realidad de cumplimiento de la amenaza de que dentro de una semana seré un año más viejo. No sé bien lo que me pasa pero no me gusta hacerme mayor. No me gusta saber que tal haya desperdiciado la juventud en menesteres impropios de la edad y que ahora ya no son sino vagos recuerdos e historias que, si bien me definen como persona en la actualidad, no dejan de ser meros recuerdos de un ayer marchito, caduco y quizá... por qué no decirlo, inadecuado.

Inadecuado porque viví como un adulto hasta que me convertí en uno, porque nunca me equivoqué y siempre actué de manera reflexiva, meditada, siempre hice lo correcto y jamás saqué los pies del plato. Siempre he sido esa puta persona modelo a la que los demás miran con un cierto desprecio, asco más bien. El típico repelente al que nunca le regañan porque jamás hace nada para que le regañen. El que no vivió su propia vida sino que siguió la senda de la vida impuesta. Ahora sí que hago lo propio de la edad: ser adulto. Sigo siendo el mismo que hace siempre lo que considera más correcto, solo que ahora todos los caminos son erróneos. Ahora cada decisión correcta conlleva a su vez aparejado el pensar que tal vez podría haberlo hecho mejor y el deseo constante de hacerlo todo siempre mejor. Quererme superar como persona, querer ser siempre modelo y saber que estaré orgullo si un día tengo hijos, que ellos sean como yo. Pero no puedo dejar de obviar que en mi vida faltó algo, algo que me dejé robar en pos de la corrección y de no defraudar a nadie. Ser siempre lo que se esperaba de mí... siempre.

Y sigo siendo lo que se espera de mí, una persona predecible que jamás saca los pies del tiesto. Miro a mi alrededor y a veces pienso que soy un bicho raro. ¿Cómo he llegado hasta aquí? Nadie lo puede saber... pero lo cierto es que aquí estoy como soy y cada día que pasa es un día en que soy mayor que el anterior. No siempre crezco como persona, pero sí me vuelvo mayor. Y debería saber que aún soy joven, debería centrarme en tantas y tantas cosas buenas. Lo cierto es que me deprime saberme más viejo, menos ágil, con menos reflejos, fuera de forma, más gordo... y lo peor es que jamás fui (ni soy) interesante. En ocasiones pienso cómo he llegado hasta donde he llegado llevando esa vida anodina. ¿Por qué sin embargo tengo la suerte que tengo? Sí puedo considerarme afortunado, rodeado de personas que me quieren y a las que quiero. ¿Acaso hay mayor felicidad que esa?

Y yo sin embargo, mientras tanto, teniendo un día tonto de esos en los que sin saber bien por qué nos da por llorar, por ponernos melancólicos y tristes. Uno de esos días que, siendo hombre, no puedo excusar con síndromes premenstruales. Me está sentando muy mal cumplir años. Con los años vienen las responsabilidades, los miedos, las preocupaciones, el estrés, el ritmo de vida frenético que no nos permite relajarnos ni un segundo y sobre todo: la muerte de los seres queridos. Todos esos problemas que he conseguido apartar de mi cabeza durante unas horas ahora han vuelto a ella, presionándome y poniéndome triste. De nuevo me siento frente a una pantalla a contar mis penas en un vano intento por aliviarme. Pero no, tal vez lo que me haga sacar ese nudo en la garganta sea ver una película con la que llorar... aunque seguramente no, porque acabo de ver Australia y ha sido precisamente con ella con la que me he puesto triste.

Hoy me acostaré temprano y trataré de dormir tantas horas como me sea posible. Tal vez baje a la piscina a nadar un poco, luego una ducha de agua templada y las sábanas deben hacer el resto. La inspiración se me ha ido. Pensé que tal vez sería capaz de comenzar a escribir algo, pero veo que no. ¿Acaso con la edad estoy perdiendo también los talentos que en algún momento he tenido?

lunes 6 de abril de 2009

Remodelación de gobierno

Pues parece ser que finalmente el señor Solbes ha decidido abandonar el barco que se han empeñado en hacer zozobrar. Escapará con vida llevándose lo que sea que se lleve (si es que se lleva algo, porque la dignidad parece que la perdió por el camino) dejando un hueco que el señor Zapatero deberá llenar con alguien.

La pregunta es: ¿Quiénes pasarán a formar parte del gobierno de la nación ahora que Solbes pega la espantada y que Maleni va a la calle? Pues se rumorea que al señor Manuel Chaves González, un conocido de los andaluces y de los aficionados al esperpento, se le ofrecerá una vicepresidencia del gobierno.

No sé si esta noticia me hace feliz o me acojona, pensar que por fin pueda salir de la vida del andaluz de a pie me llena de profunda satisfacción (si a Gaspar le dieran algo y también nos lo quitasen de enmedio ya sería una satisfacción cercana al orgasmo) después de vivir durante tantos años bajo su laxo mandato, aunque lo cierto es que dudo que quiera abandonar su reino de taifas que es Andalucía. Otra cosa es que pueda seguir siendo lo mismo que hasta ahora pero además siendo vicepresidente tercero del gobierno. Entonces amigos míos, no corráis que va a ser peor. La perdición viene vayamos donde vayamos. No hay más que ver la cara de bobo que se le ha quedado a ZP cuando le han preguntado por su crisis de gobierno, todo contento él porque se estaba haciendo la foto con Mr. Obama yes we can y se encuentra con la filtración de la noticia... y para rematar la faena se larga para la alianza de los países pobres esa de incivilizados que él mismo promueve y llega tarde a la foto, menos mal que la han repetido porque ya sería el colmo del ridículo, el hazmereir en estado supino.

Que complicada es la política. No creo que ningún ciudadano honrado pueda jamás llegar a comprender y entender la política, por no hablar de conocer los cientos de miles de cargos electos y nombrados a dedo que cobran como reyes y trabajan como parados, esa incontable masa de chupópteros que no hacen sino sangrar al país cobrando de los presupuestos generales del estado y por ende, del bolsillo de cada uno de los ciudadanos honrados que pagan sus impuestos, que luego también mucho trápala y fariseo que va de perjudicado y luego es un ladrón que no declara un duro así le fuera la vida en ello.

Y es que los políticos, el mejor de los políticos colgado de las tripas del peor.

Menos mal que según decía Solbes, la crisis acabaría en el primer semestre de 2009, ¿o era en el segundo? ¿2011 tal vez?

Que Dios nos pille confesaos.

miércoles 1 de abril de 2009

Horteras

Me cuesta retomar el tema del blog. Estoy muy jodido desde que se borró un blog de varios años donde había de todo, pero tampoco estoy triste. Ese blog estaba lleno de errores (no sólo de faltas de expresión, sino errores vitales) y de jeroglíficos ininteligibles, así como llamadas de atención que podían ser malinterpretadas... en fin, que si retomo el blog es para que tenga el mismo cariz con el que inicié aquel, dejando las cosas personales para mi bloc de notas, una libreta con anillas o un diario.

Pero me dejaré de lamentaciones e iré al grano: Voy a hablar de los horteras y las horteras, que l@s hay (y muchos).

Según la definición que la Real Academia hace del término, una de sus acepciones es "vulgar y de mal gusto". Pero hay que buscar qué se entiende por vulgar [porque el mal gusto es fácil de entender] y de nuevo, atendiendo a la definición de la RAE, escribo la definición: 2 acepciones son las que me interesan ahora, la primera "Común o general, por contraposición a especial o técnico." y la segunda "Que es impropio de personas cultas o educadas."

Matizado lo anterior, añadiré que todos sabemos qué es hortera en nuestra mente, aunque los horteras se consideran muy cool [perdónenme por el uso del anglicismo innecesario, pero es una palabra que describe muy bien cómo se sienten esas personas en su propia horterancia (y ahora permítanme el juego de palabras entre hortera e ignorante)]y modernuquis y para ellos lo hortera es lo demás.

El principal causante del horterismo es ignorar los cánones del gusto. Siempre se dice aquello de que "sobre gustos y colores no escribieron los autores", pero lo cierto es que sí escribieron, pero la gente no se lo ha leído, de ahí que sean ignorantes.

Otro causante es la falta de educación, esa educación que se mama en la casa desde pequeños, la que se hereda de padres a hijos, entre hermanos, la que va en la sangre. Error común y frecuente el pensar que eso se aprende en el colegio. La educación básica y general es la que se recibe en la cuna, en casa.

Pero sobre todo, el entorno nos puede convertir en horteras. Si te has criado en un sitio donde lo común es que se haga tal o cual cosa que resulta extremadamente hortera y no tienes la formación suficiente, acabarás cayendo en la horterada pensando además, tan feliz, que lo que haces es correcto y perfecto.

A lo largo de mi vida me he encontrado con una ingente cantidad de horteras, todos felices y ajenos a su propia condición. Todos tan contentos porque además, los horteras van en manadas donde los unos se ven bien a los otros. Evidentemente, si un hortera entra en un grupo donde no se estila el incumplir con los cánones del buen gusto, se dará cuenta de que el resto de las personas se comportan distinto y puede que alguno de los miembros de ese grupo le aleccione al respecto.

Pero es que cada día me resulta más chocante ver que estoy rodeado de horteras (y de más cosas, pero eso lo dejaré para futuros artículos).

El primer símbolo inequívoco de un hortera redomado, incorregible y supino es el "pie escayolado". Es más frecuente de lo que a priori podría pensarse el ver que la gente sufre esguinces en los tobillos. Se les puede identificar porque llevan zapatos castellanos (o zapatos) y calcetines blancos.

Otro rasgo del hortera es cuando se viste con traje. Como el hortera es ajeno al traje (y a vestirse como Dios manda) está deseando quitarse la chaqueta y lo hace en cuanto ve la ocasión. En las bodas podemos comprobarlo mirando a los respaldos de las sillas: Si hay una chaqueta colgada en el respaldo, hay un hortera comiendo. Todavía es peor si al quitarse la chaqueta revela una camisa de manga corta debajo... son momentos en los que uno piensa ¡tierra, trágame! Pero casi peor es que tenga camisa de manda larga y se remangue hasta los codos... ¿Se puede caer más bajo? Por desgracia, sí.

Pero ya que estamos con las bodas, también es un rasgo de horterismo femenino el traje o vestido de fiesta. Un vestido mal llevado habla alto y claro. Pero se puede llevar con dignidad y aún así ser hortera: una persona joven (mujer, por supuesto) no debe llevar un vestido largo por debajo de la rodilla. Eso es propio de una señora. Estas chicas son horteras por reviejas que son. De una persona joven se espera juventud, un vestido por encima de la rodilla o largo, pero no esas mariconadas por debajo de la rodilla o a la altura de las espinillas. ¿Pero esto qué es?

Los colores también nos dicen mucho: si bien una corbata en color limón u otro color fuerte denotan atrevimiento, un color en traje femenino no debe ser estridente (y por supuesto, no se debe ir a una boda de blanco ni con peineta, eso es para la novia y la madrina respectivamente).

El hortera acumula cientos de peluches en la bandeja trasera de su coche, tapando la poca visibilidad que su ibiza, astra gtc o mierda similar pueda aportarle, porque además este hortera suele ser un niñato y lleva un coche pseudodeportivo pequeño.

También se tunean los coches con otras luces y equipos de música que no son sino horteras.

Y es que el hortera no descansa. El hortera cuando se quiere hacer el fino la caga doblemente "lazzz cozazzz hay que zaberlazzz bien", ahí dale que te pego enfatizando el ceceo. O bien, el hortera se compra cosas mirando la etiqueta, no mirando la prenda.

Es decir, el hortera se compra cosas de marca que son lo más hortera de cada casa y encima, lo combina mal. Se compra una camisa de "Custo Barcelona" y unos pantalones de Armani que le quedan como el culo y encima te suelta: "los pantalones son así, son de marca. Quedan así porque así es como me quedan, pero son así". Se queda tan pancho, porque además el hortera también lleva siempre la razón. Como dijo Sir Winston Churchill (mi personaje histórico preferido) "Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema"; pues con los horteras, pasa igual.

Los muebles también señalan rápido al hortera: podrán ser caros, pero son horteras. Además, combinados como el culo normalmente. El hortera con dinero suele mirar el precio, no la calidad ni la adecuación. Para el hortera el diseño es lo más importante; el diseño que ellos dicen, porque el resto no vale.

El hortera suele ser simpático, porque si no lo fuera resultaría un ser repugnante.

Volviendo a las bodas: ¡nada más hortera que cortarle la corbata al novio y beber champán en el zapato de la novia! Eso es un pecado y debería repasar la LEC para saber si es delito. El hortera que se ha quitado la chaqueta y tal vez esté en manga corta además es cansino hasta la extenuación y no desfallecerá en su intento de, una y otra vez, lanzar un ¡que se besen! y un ¡Vivan los novios! La gente ya es que lo mira y dice: mira el hortera este, que cansino por Dios.

La hortera que además es gorda suele lucir las lorzas con poca gracia. Sabiéndose entrada en carnes, en lugar de disimularlo lo acentúa con prendas apretadas y escasas de tela.

En fin... que el mundo del hortera es denso y tampoco tengo tiempo como para comentarlo en detalle. Sólo recordar que si duda qué es hortera, siempre puede repasar los años 80 y aquello era hortera (visto desde la óptica de hoy, porque en aquel entonces los pelos cardados y los acoples de cuero eran lo más).

Les dejo con la encarnación de la palabra "hortera":



Saludos cordiales.

miércoles 4 de marzo de 2009

Mierda de blogger

A tomar por culo el blog por culpa de un bug!

Quería borrar el otro blog de esta cuenta y me borra este... ¡hay que joderse!

Total, más se perdió en Cuba y volvieron todos cantando.

Ya iré escribiendo cosas nuevas cuando me vaya apeteciendo... pero menuda putada joder :(